06: Requisitos para que algo sea aceptado como santo por Elohim: Todo lo santo es apartado y consagrado para el Eterno

Todo lo santo es apartado y consagrado para el Eterno

La santidad del Eterno está asociada fundamentalmente a la palabra hebrea “qadásh” y “qódesh” cuyo significado es: apartar, consagrar, dedicar, santificar, santo.

Apartar: quitar a alguien o algo del lugar donde estaba, para dejarlo desocupado (y luego sea dedicado a otro propósito).

Santificar: dedicar algo al Eterno.

Consagrar: dedicar con suma eficacia y ardor algo a determinado fin.  

Hay dos razones para que algo sea considerado apartado o consagrado para el Eterno

a) Que el Eterno la haya tomado para sí, es decir, que fue su decisión soberana haber elegido y apartado un lugar, un objeto, una persona Jer 1:5  o una nación para hacerla suya Lev 20:26.

b) Que el pueblo de manera voluntaria, consagre o aparte algún lugar, objeto o persona exclusivamente para servir y honrar al Eterno Gén 28:20-22,  a través de una primicia, ofrenda o voto Lev 22:2.

Estudiaremos estos dos casos de manera más profunda para que lo puedan entender.


a) Personas, lugares u objetos que el Eterno aparta para sí

Las Sagradas Escrituras nos presentan diversos ejemplos de cómo el Eterno eligió lugares, personas y cosas para sí y por tanto estas fueron santificadas, veamos:

Eligió, apartó y santificó a Aarón y su linaje para que fueran sus sacerdotes Éxo 30:30, por tanto, ellos y sus hijos en todas las generaciones estarían consagrados para ministrar en los lugares más santos Núm 18:7, Jer 33:18.

Eligió, apartó y santificó la fórmula para preparar el aceite de la santa unción, esa fórmula no podía ser utilizada para ningún otro propósito, sino solo para ungir y santificar lugares, personas y objetos Éxo 30:25-33.

Eligió un lugar, tribu o territorio de Israel para habitar entre su pueblo Deu 12:5,11, así como eligió un lugar en este tiempo para habitar entre nosotros su pueblo que está disperso en las naciones gentiles y ese lugar está en Venezuela.

Eligió a Israel de entre todas las naciones de la tierra y los apartó para hacerlos suyos Lev 20:26.  

Mandó a edificar un tabernáculo y un templo, una edificación que sería su Santuario para habitar en la tierra entre los hombres Éxo 25:8-9, 1Re 6:11-14  Zac 2:10, 8:3.

Todos estos ejemplos que hemos mencionado representan personas, objetos y lugares que el Eterno apartó para sí y por tanto, se les tenía que dar el trato merecido, por cuanto eran personas lugares y cosas santas o santísimas Éxo 30:29, Núm 18:2-4. Cuando el sacerdocio y el pueblo no le daba a estas cosas el trato que el Eterno les había enseñado a través de sus ordenanzas o leyes Lev 22:9, ellas eran contaminadas y profanadas, constituyendo esto un pecado que trae graves consecuencias a los transgresores Eze 22:26, 31. 



b) Personas, lugares u objetos que el pueblo consagra o aparta para el Eterno

El pueblo puede consagrar al Eterno: personas, lugares u objetos a través de ofrendas voluntarias, votos y primicias Deu 12:5-6. Luego que estas cosas son apartadas pasan a ser santas o santísimas. En las sagradas escrituras también tenemos algunos ejemplos para este caso:

Ana a través de un voto consagró a su hijo Samuel al Eterno, por tanto, este acto convirtió a Samuel en un varón santo 1Sa 1:11, 28.

Los dirigentes de Israel dieron ofrenda voluntaria al Eterno al culminar la edificación del tabernáculo Núm 7:2-6

David y el pueblo ofrendaron voluntariamente al Eterno: oro, plata y otros metales para la construcción del llamado templo de Salomón 1Cr 29-1-9. 




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